25 oct 2013

Mi mundo, tu mundo, nuestro mundo.

¿Como es mi mundo? O mejor dicho, ¿Que es mi mundo? ¿Mi mundo es ese lugar donde crecí? ¿Es eso que sigue conmigo aunque lo haya dejado atrás? ¿Mi mundo es todo lo que hay dentro de las cuatro paredes de mi casa, o es lo que está del otro lado de la ventana? Todo el mundo se pregunta cual es su mundo. Tu mundo, es todo lo que te resulta familiar, conocido, donde te sentís en casa. Tu mundo, ese ese que te va a perseguir hasta el fin del mundo.
 ¿Por qué, entonces, lo que mas nos atrae a veces es lo desconocido, lo distinto? Otros mundos, otros lenguajes. ¿Será porque lo más interesante viene de otro mundo? ¿De un mundo que no es el nuestro?¿Por qué cuando hablan de amor, hablan de conquista amorosa? ¿Seducir a alguien es conquistar su mundo? ¿Enamorarse significa que se te venga el mundo abajo?¿Se puede conquistar un mundo sin destruirlo? Conquistar desgasta y devasta.
Mejor que conquistar tal vez sea conocer, aprender otros idiomas, descubrir otros mundos. Seducir a alguien no debería significar conquistar, sino ser turista en su mundo. Si seducir es conquistar eso significa el fin de mundo, porque tras a conquista, siempre queda todo destruido.
Tal vez el amor sea eso, dos personas de distintos mundos que hablan el mismo idioma. Hay algo claro, cuando dos mundos chocan, ninguno sale ileso, los dos salen modificados de ese encuentro. El amor es el fin de los mundos, de las diferencias, de las fronteras.
Cuando amar es conquistar, se corre peligro se entrar en mundos que no son propios, desconocidos, y terminar presos de ellos. Dos mundos se fusionan cuando se encuentra un lenguaje universal. Tu mundo ya no es más tu mundo y solo tu mundo cuando alguien entra en él.
Aunque estés tironeando entre dos mundos, ahora ya lo sabes, ya lo conociste, hay otro mundo ahí afuera, esperándote. Aunque vuelvas corriendo al refugio de lo conocido, a ese mundo donde sos el rey, siempre estará ahí afuera ese otro mundo, el desconocido, donde sos uno más, esperándote. Porque ser uno más a veces significa uno más feliz, más alegre, más vivo.
Mejor que conquistar es mostrarle al otro que un mundo distinto es posible. 

19 oct 2013

La isla de la soledad

Los humanos llamamos continente a las grandes extensiones de tierra, y llamamos islas, a pequeñas extensiones separadas del continente, como si los continentes no fueran islas, grandes, pero islas al fin. Nosotros mismo los seres humanos, estamos en una isla y somos islas rodeadas por un mar de gente.
Existen personas que solo se sienten unidos a alguien cuando están en el vientre materno, pero una vez que salen a la vida se sienten solos, aislados. Creen vivir en sociedad pero son apenas un rejunte de individualidades, son islas que hablan en distintos idiomas, y siendo islas, solo pueden relacionarse construyendo puentes. La creación de un puente nos permite salir de nuestra isla, tomar distancia, y mirarla desde afuera. Un puente, una balsa, un helicóptero o un beso, cualquier recurso vale para salir de la isla.
Dicen que los humanos solo pueden amar a un semejante más que a si mismos cuando se trata de un hijo, pero ni siquiera eso es tan así  algunos no son capaces ni de ese amor, ya que en las islas en la que viven son tan pequeñas, que hay espacio para una sola persona. ¿Será por eso que le dan tanta importancia al sexo? Porque al menos por un momento fugaz se sienten unidos a otro semejante
Sin puentes, nadie puede llegar a la isla, ni tampoco irse, nada malo puede pasar, ni tampoco nada bueno, nadie que los necesite, ni a quien necesitar, nadie quien los acaricie, tampoco nadie que los dañe. En la isla no hay nadie a quien querer, tampoco a nadie a quien extrañar. Están a salvo, solos.
Lo mejor que tienen los puentes cuando están bien construidos, es que tienen dos direcciones, ida y vuelta. Pero construirlos es algo complejo, trabajoso, la soledad es más fácil. Es preferible la desconexión emocional, que produce el cierre de todos los puentes; nadie entra, nadie lastima.
Prefieren la soledad, antes que los desengaños, prefieren las penas de soledad, antes que las penas de amor. Prefieren la soledad, antes que la traición.
Los grandes puentes, se construyen lentamente, piedra por piedra. Pero el fenómeno del amor es un puente mágico, porque se construye solo, más allá de la voluntad; éste antes de construir un puente cava muy profundo hasta el corazón de la piedra más dura y se conecta con ese órgano que pide a gritos ser amado.

14 oct 2013

Ayudar

"Hay que brindar ayuda", "hay que ser solidario", constantemente escuchamos por todos lados que ese es nuestro deber, que necesitamos ayudar, que la solidaridad es el valor más importante del ser humano, que sin ella nuestro corazón no sería bondadoso.
Pero ¿Todos los que necesitan ayuda quieren ser ayudados? Podría asegurar que, a cada uno de los que habitamos esta tierra alguna vez alguien nos dijo: "No necesito ayuda, puedo SOLO, se como solucionarlo". Si uno intenta ayudar pero del otro lado solo nos encontramos con muros, obstáculos y una oscuridad inmensa que no nos dejan ver las necesidades del otro, entonces ¿Cómo ayudar a quien teme ser ayudado? ¿Cómo sanar a quien no quiere ser curado? ¿Cómo ayudar a alguien, que cree que recibir ayuda es signo de debilidad?
A veces para que algo cambie hay que accionar. A veces para construir, primero hay que destruir. A veces para que nazca un mundo nuevo, hay que terminar con el anterior.
Cada vez que queremos ayudar a alguien, pensamos que hay que transformar al otro, que es aquel y solo aquel el que tiene que cambiar y muchas veces terminamos cambiando nosotros mismos, cuando la realidad aparece y te hace dar cuenta que los demás solo van a aceptar tu ayuda cuando realmente la necesiten.
Hasta el castillo más sólido en algún momento se desmorona, y es ahí, cuando el suelo se resquebraje, cuando el orgulloso príncipe clamará por ayuda. 
No es el hartazgo lo que lleva a cambiar, es el hartazgo del hartazgo. No es antes ni después, si no en el momento justo, ahí cuando el agua está llegando al cuello. Recién cuando se pase el efecto de la anestesia, y se sienta el dolor enmascarado, recién ahí, el enojo será angustia y la angustia será un pedido de ayuda.
Cuando escapar de la trampa mortal de la soledad, sea más seguro que quedarse en ella. Ni antes, ni después, si no en el preciso instante en el que el mundo se te viene encima, es cuando te animas a pedir ayuda. No se puede tirar un salvavidas a quien no sabe que se está ahogando. Ni antes, ni después, sino en el preciso instante que lo necesitas.
¿Cuánto es demasiada soledad para querer salir del aislamiento? ¿Cuánto es demasiado maltrato para querer terminar con él? ¿Cuánto es demasiado abuso como para querer ponerle un límite? Entonces, finalmente, cuando los humanos tienen una necesidad profunda, extienden la mano, y piden ayuda.
Llega el día, que hasta el más orgulloso pide ayuda. Cuando el diluvio no cesa y el agua lo tapa todo, recién ahí, los humanos claman por un lugar en el arca. Vinimos a este mundo a ayudar, pero para eso, primero debimos comprender el concepto de ayuda, ¿Qué es ayudar?
Ayudar, no es darle al otro lo que uno cree que necesita, si no descubrir, que es lo que realmente el otro necesita. Ayudar, es ser ese arca que salva a otro del naufragio, ayudar es ser ese lugar donde poder preservar lo mejor de la especie. Ayudar, es dar eso que el otro necesita, aunque el otro no sepa que lo necesita. 

9 oct 2013

¿Cómo comprender al ser humano?

No todo esta tan mal en la tierra, siempre se culpa al ser humano de destruirla, de no sentir amor por ella, de no cuidarla. Pero ¿Alguna vez alguien se puso a pensar qué es lo que pasa por la cabeza de un humano cuando hace lo que hace? ¿Alguna vez alguien se puso a comprender al ser humano?

El cuerpo humano es denso, pesado, muchas veces duele. Esta muy presente, tal vez por eso muchos humanos creen que son su cuerpo o quizas es la importancia que le dan los humanos al cuerpo lo que me molesta, cuando en realidad, éste es el que les impide ver la verdadera esencia de quienes son.

El cuerpo humano, está gobernado por sus pasiones, esas que impulsan la vida de cada uno de estos. Todo ser humano sabe como provocar cambios en otros seres,como tocarles el corazón, pero también sabe como llegar hasta lo más profundo de los sentimientos del prójimo y destruir todo lo que tiene a su lado, sabemos amar y sabemos odiar, aprendemos el bien y también el mal.

Si alguien tiene sed ¿Cuál es la solución al problema? Fácil, darle agua. ¿Cómo se explica entonces, que alguien derrame constantemente el agua que calmaría su sed? ¿Cómo entender que alguien cierre con sus propias manos la celda que lo presiona? ¿Cómo poder descifrar criaturas que gozan con el dolor? Nada puede resultar fácil si no se entiende la naturaleza humana, no todos triunfan cuando triunfan,ni todos fracasan cuando fracasan, no se puede llevar adelante una misión coherente si no se toma en cuenta sentimientos tan humanos como la envidia, los celos, esos sentimientos profundos de los cuales ningún humano puede escapar, siempre se va a encontrar atrapado por ellos.

Los humanos no siempre admiran el talento, a veces lo destruyen. No es fácil entender una especie que se cura del dolor creando más dolor, claro que no es fácil. No es fácil, nada fácil, comprender que alguien se genere el aislamiento que lo hace infeliz. Difícil lograr un sentimiento de gratitud, en seres que creen estar solos en el mundo. Es muy difícil evitar la muerte, cuando la vida no vale nada.

Para los humanos, lo fácil no es la libertad, para ellos la insatisfacción no es el problema, lo verdaderamente difícil de sobrellevar es la satisfacción, es difícil de entender, pero no siempre el dolor los vuelve piadosos, a menudo los humanos lastiman, precisamente porque antes fueron lastimados, es difícil comprender un mundo en el que matar es más fácil que vivir.

No es fácil entender a pobres seres, que hacen lo imposible por ser amados, y luego sienten aprensión de aquellos que los aman. No es sencillo comprender un ser que te rechaza por darle exactamente lo que desea. No es fácil estar en un mundo donde ser feliz cuesta mucha infelicidad.