21 nov 2013

Foja cero

Toda persona atraviesa momentos en su vida en los cuales pasa cosas buenas, como así  también malas, y estas últimas dejan una huella imborrable en el corazón de cada uno. Pasar por una situación traumática puede que cambie para siempre la perspectiva con la que una persona mira la vida. Esas cosas que uno intenta olvidar se vuelven más presentes hasta que se apropian de tu identidad y a partir de ahí el ser humano comienza a actuar con miedo, con temor a que algo salga mal, y que se vuelva a repetir el karma.
Por eso, acostumbrarte al "no" es fácil, pero lo duro es cuando te entusiasmas con un "sí", porque ahí, el no, duele más. Más te acostumbras a las caricias, más te duelen los golpes. Cuanto más alto saltes, más va a doler la caída. Cuanto más abrís tu corazón, más fácil es romperlo. Cuanto más fuerza haces para levantar la cabeza, más se te hunden las manos. 
Unos no se engañan con sueños de felicidad, porque el desengaño duele más que mil palizas. Otros no se entusiasman con el futuro porque, saben que siempre va a venir el pasado a buscarnos. Hay quienes no se entusiasman mucho con la felicidad porque, por más avances que hagan siempre va a pasar algo, que los va a llevar, a foja cero. 

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